Todas la equivocaciones no son nada comparadas con esto ultimo.
justo en el momento en que pensé que todo se perdería.
todo ser perdió.
recuerdas nuestro recuerdo favorito?
nuestro romance con el terrorismo.
pero nosotros no queríamos cambiar el mundo. o si?
había que disimular que conocíamos los secretos de los demás
caminando sin hacer ruido y jugando en las mejores mesas de billar.
pero nunca corrimos riesgos tal vez ese fue nuestro error
decididos a caminar siempre por tierra firme.
una vez supe lo que me ibas a decir, pero olvide mi premonición
y me sorprendiste de igual manera.
todas las promesas que nos hicimos, cuantas fueron?
9,7,5? para mi tus traiciones realmente no importan.
siempre supimos que la ola nos aplastaría.
tu eras tan elegante como mi suéter rosa con dorado
y yo era tan revolucionaria como mi suéter... rosa con dorado.
ni las flores ni las abejas fueron lo nuestro.
Yo estaba ahí en momento justo y en el segundo perfecto y aun así no
vi ningún acontecimiento.
me parte el alma decirte que siempre estuve con los ojos cerrados,
no note ni lo bueno ni lo malo de todos estas años.
mi afición a la tragedia y a lo dramático no me hicieron
darme cuenta de que las torres de ropa se estaba cayendo
y que en cierta forma lastiman igual que cemento.
El final podría comenzar justo AQUÍ,
pero tu sabes lo mucho que me divierte el principió.
me encantaban tus principios primaverales de marzo y
adoraba los tus mediocres intentos de volver a empezar
en septiembre y por supuesto que me deprimían tus finales
(nada inesperados).
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